Internet “de las cosas” y las energías renovables en la Península Ibérica

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Internet “de las cosas” y las energías renovables en la Península Ibérica

Dentro de un tiempo la internet de las cosas será tan popular o más que la internet que conocemos ahora.
Pero que se podrá hacer con internet de las cosas?
Vamos hacia una sociedad en la que se construirán casas inteligentes, fábricas inteligentes, salud a distancia, energía eficiente, ciudadengias_renovableses intel·ligengias_renovablesents, aeropuertos inteligentes, etc ….

Casas inteligentes:
En las casas inteligentes del futuro seremos conscientes de lo que ocurre en un edificio, se podrá optimizar los recursos: ahorro de energía y agua, en la seguridad: detección de robos, incendios, detección de problemas estructurales y se tendrá más confort con menos gastos.

fábricas inteligentes:
Las empresas serán capaces de realizar un seguimiento de sus productos por medio de etiquetas de identificación por radio frecuencia, se reducirán sus gastos operativos y mejorarán su productividad. Habrá mantenimiento de maquinaria por medio de sensores, monitorización en tiempo real del estado y rendimiento de los equipos.

Salud en internet de las cosas posibilitará cada vez más la comunicación médico-paciente de manera mucho más eficiente, hará que los pacientes reciban mejor atención y estén mucho más satisfechos. Control y prevención de enfermedades con piezas portables inteligentes.

Energías y redes inteligentes
Este campo tiene muchas coincidencias con las casas, fábricas y ciudades inteligentes como son detectar escenarios para el ahorro de energía, mediciones a distancia, además se podrá vender energía que obtendremos por placas solares, molinos de viento u otras formas de energías renovables.

Además hay otros sectores donde se podrá aplicar la internet de las cosas como las tiendas, tanto físicas como online, los transportes o logística, los coches etc …

Todas estas cosas se conectarán por medio de dispositivos y sensores en Internet que irá creciendo aparentemente de manera exponencial durante algunos años. Miles de millones de componentes producirán, consumirán y procesarán la información en diferentes entornos.

Internet de las cosas cambiará aún más los modelos de negocios, lo que ha cambiado internet ahora. La sociedad necesitará nuevas soluciones y nuevos innovadores modelos de negocio.

Según Jeremy Rifkin (Asesor de la Unión Europea y de líderes como Merkel, Sarkozy y profesor de la escuela de negocios más antigua del mundo, la Wharton School de la Universidad de Pensilvania) “en 2050 no habrá desaparecido el capitalismo, pero ya no será el modelo económico dominante “.
El agotamiento del sistema capitalista, el avance de la tecnología y los efectos de la crisis económica que padecemos desde 2007 han favorecido, según Rifkin, el nacimiento de un nuevo sistema económico alternativo a la economía de mercado: la utilidad pública colaborativa, integrada por millones de prosumidores (consumidores y productores al mismo tiempo).

España iba por el buen camino de las energías renovables, pero con los cambios de normativa, España “vade retro”. Si no se emprenden las siguientes reformas: dejar de utilizar energías fósiles, fomentar otro tipo de comunicaciones no centralizadas y cambiar las “carreteras tontos” por carreteras inteligentes de energía, el país no podrá avanzar y debe prepararse por la “Tercera Revolución Industrial”.

Hay países como Dinamarca, Alemania o China que han escuchado los expertos, asesores y están haciendo reformas para adaptarse a estos cambios.

Como vemos internet de las cosas es una oportunidad para todos así como un cambio de mentalidad, pero para adaptar internet de las cosas se necesitará la instalación de nuevas tecnologías que implicarán a casi todos los sectores productivos: construcción, arquitectura, electricidad, transporte, tecnologías de la comunicación … Y no lo harán robots, sino las personas.
De modo que hay muchísimo trabajo al menos por cuarenta años como mínimo. Nos dirán que no hay dinero para ello, pero es una excusa. Dinero hay, lo que pasa es que se invierten en las viejas infraestructuras de siempre, ya obsoletas. Se podría empezar mañana mismo, si se quisiera.

No nos dejemos engañar, hacemos y exigimos este cambio y empezamos a construir en el presente, por un futuro mejor

Author: lluis

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